Nueva subida de tarifas eléctricas
Junio 27th, 2008 | Published in Actualidad, Opinión
El sector energético eléctrico es uno de los pilares fundamentales que sostienen el desarrollo económico de un país. Es también evidente que el kw/h es un producto de primera necesidad o básico, empezando por el ámbito doméstico, en las sociedades occidentales. Por ello, es responsabilidad de todo gobierno garantizar un suministro eléctrico en las mejores condiciones posibles para el ciudadano.
Los gobiernos de Alemania, Francia e Italia, los motores de la Europa Comunitaria, han optado por el control directo de la producción energética. Sus principales compañías eléctricas son de capital estatal y están blindadas por ley contra injerencias extranjeras.
En España, por el contrario, el sector eléctrico está liberalizado y cualquiera puede hacerse con un buen trozo del pastel eléctrico; basta con tener algunos miles de millones de euros. Hemos vivido un ejemplo reciente hace un año: las estatales E.ON (alemana) y ENEL (italiana) pugnaron por un pedazo de ENDESA, y finalmente fue ENEL la que salió victoriosa. Y en estos momentos asistimos a otro embate, tal vez de mayor relevancia: el gigante estatal francés EDF quiere hacerse con un buen trozo de Iberdrola, la mayor eléctrica española.
Iberdrola, la primera española del sector por capitalización bursátil, ha logrado un beneficio neto en el primer trimestre del año de 1.204 millones de euros, cifra que casi triplica los 458 millones logrados en el mismo periodo de 2007 gracias a la incorporación de Scottish Power y la buena evolución de su filial de renovables (1).
Los beneficios de las compañías eléctricas españolas no han dejado de multiplicarse en los últimos años. En el anterior debate sobre tarifas eléctricas para el año 2007, podíamos leer que “el fuerte incremento de los beneficios del sector eléctrico anticipa un intenso debate sobre las tarifas de 2007. De aquí a finales de diciembre, los empresarios negociarán con el Ministerio de Industria la revisión del recibo de la luz. Endesa acude a la cita con un beneficio neto acumulado de 2.508 millones de euros entre enero y septiembre, un 61% más que en el mismo periodo del año anterior. El de Iberdrola asciende a 1.236 millones, un 25,7% superior. Y los analistas esperan otro incremento robusto de las ganancias de Unión Fenosa, que presenta sus resultados en noviembre. Las tres compañías acaparan el 90% del mercado español del kilovatio. Y las tres aseveran que la subida de la electricidad en 2006 (un 5,9%) sigue sin reflejar el aumento de los costes de producción. Dicho de otro modo, a su juicio, la luz debería encarecerse por encima de esta cota a partir de enero” (2).
Ahora se nos anuncia un aumento medio y aproximado del 11% para el mes de julio como muy tarde de las tarifas eléctricas, aduciendo que así reflejarán el aumento real en los costes de producción.
O sea que, de nuevo, las variaciones al alza del mercado, en este caso energético y eléctrico, deben ser costeadas por la ciudadanía. Mientras:
- El oligopolio privado eléctrico español recauda millonarios beneficios, cuya rentabilidad social deja mucho que desear: ¿qué decir de los apagones últimos en Cataluña? ¿O del alquiler multimillonario de contadores obsoletos sin revisar convenientemente?
- La rebaja del impuesto de sociedades a partir de este enero supone pingües beneficios para el sector, que se sumarán a los ya de por sí cuantiosos y crecientes
- Una vez más, esta subida anunciada nos sitúa en la injusta acción del gobierno de turno, de obligar o permitir (o sea, por acción u omisión), vía impuestos, vía tarifas, la recaudación económica igual para todos, aunque la desigualdad de rentas y patrimonios sea cada vez mayor en beneficio de unos pocos y perjuicio de muchos
- A la vez, se seduce a la opinión pública y se desprecia a la inteligencia ciudadana, con devoluciones fiscales (los famosos 400 euros) que deberían ser invertidas en mejora y bienestar social (que lejos de sobrar faltan), y se anuncian nuevas rebajas de los impuestos directos (justo los que permiten una recaudación justa en correspondencia con renta y patrimonio)
Basta ya… ¿Para cuándo un gobierno de izquierda?
Nuestra es la palabra, la acción – movilización y, por supuesto, nuestro es el voto.







